“El cactus está ahí, quieto, impasible, observando lo que está a su alrededor, mirando al horizonte por encima de la barandilla del balcón, ajeno a todo. Es elegante, bonito de mirar. A veces, coqueto, corona su testa con una linda flor. Dan ganas de tocarlo, incluso de acariciarlo… ¡Qué ganas de tocarlo! Pero cuidado, que pincha.” (Improvisación frente al ordenador mientras me observa el cactus del balcón, Àngel Pérez Ordóñez)

La compañía Anatomia del Cactus nace de la amistad entre personas y del amor que sienten por el arte al que dedican tanto tiempo y dolores de cabeza.

Àngel y Clara se entienden en el escenario. A veces sólo mirándose por un instante, rozándose al manipular algún títere con cabeza, entonando las primeras notas de esa canción que van a repetir cientos de veces.

“¡Dejemos de ser sólo compañeros de trabajo! ¡Seamos cactus!”

En 2018, Clara y Àngel plantaron en una maceta común a Anatomia del Cactus. Y ahí están, regándola y viéndola crecer a su estilo, pues cual un cactus, buscan la elegancia, la belleza y la sutileza del lenguaje para transmitir su arte, aunque éste pinche para así despertar y advertir a quienes observan.